Concepto, arte y ciencia. Parte I
Desde aquella cada vez más lejana revolución, que implicó el arrivo de lo abstracto a la escena artística mundial con su consecuente liberación de los soportes formales, el concepto es el eje vertebral bajo el cual se identifica una pieza contemporánea de arte. Así ha sido en el último siglo y tal parece que no cambiará por un buen rato más.
Los que sí se han ido transformando son los conceptos sobre los cuales versan las manifestaciones artísticas, así como las herramientas y técnicas con las que son formalizados. Del mismo modo que un objeto cotidiano pudo volverse una obra invaluable para la historia del arte (también para el mercado) por el simple hecho de ser expuesto en un museo, hoy día una pieza diseñada en un laboratorio y servida para una lectura artística puede desencadenar polémicas tan abigarradas para la conciencia humana como lo fue la Guernica en su momento.

Tal es el caso del bio-arte, un movimiento que pretende plantear dilemas éticos derivados del uso indiscriminado de la tecnología a partir de la aplicación de ésta misma. En palabras de Oron Catts, uno de los máximos artífices de esta tendencia “Llevar la pieza de un laboratorio a un contexto de arte cambia su significado. La forma en que la gente lee el objeto es completamente diferente en un contexto de ciencia, arte y diseño”.
Oron Catts y Ionatt Zurr, fundadores del grupo SymbioticA, han planteado constantemente temas bioéticos en sus piezas. Tal es el caso de Victimless Leather, una instalación en la que crearon un pequeño abrigo con células madre de ratas. La forma efectivamente estaba viva, se mantenía dentro de un globo de cristal y era alimentada por un mecanismo externo.
Si bien el bio-arte no es el único movimiento en el que la ciencia converge con el arte a través de un concepto en común, si suele ser uno de los más polémicos por la manipulación que hace de estructuras orgánicas.
En notas posteriores abordaré otras obras y reflexiones en torno a este tema.
Escrito 7 07 2008 - 16:17 por Bumen · ¿Algo qué decir? [2]
Abordar el tarot
Este post es un sobreviviente del colapso de mi base de datos. Me lo encontré entre mis curiosidades y como me gustó, decidí incorporarlo de nuevo.
Como se puede leer en mi perfil, uno de los temas que me atraen es el Tarot. Desde hace tiempo traigo ganas de escribir un texto ambulatorio ya que noto que la disciplina taroista es blanco de implacables prejuicios, muchos de ellos justificados por la charlatanería que abunda no sólo en la red, sino en el mundo en general, pero otros auspiciados por la llana ignorancia de la materia. Por lo mismo comenzaré por definir qué es y de qué trata.
La mayoría de la gente cuando escucha Tarot lo asocia inmediatamente con un método de cartomancia. Incluso la Wikipedia lo define como “una baraja de naipes que además de servir para jugar es a menudo usada como supuesto medio de predicción del pasado, de la situación presente actual del consultante y algunas veces del futuro…”. Retomaré el inicio de la oración. En efecto, el Tarot es un tipo de baraja que contiene 78 cartas, 22 de ellas llamadas Arcanos Mayores y el resto Arcanos Menores o Triunfos. Los Arcanos Mayores son ilustraciones de escenas en las que intervienen figuras humanas, animales y de elementos cósmicos. En cuanto a su historia lo cierto es que no se sabe a ciencia cierta cuándo ni dónde se originó, menos aún si fue hecho por un único autor o, como es más probable, son la expresión de múltiples creadores que fueron interviniendo en él a lo largo de varios siglos.
Se cree que casi desde su origen se empleó como un sistema con fines adivinatorios, este es el uso más común actualmente. El adivino o médium se presenta como un interlocutor entre una fuerza superior y el consultante. El canal de comunicación es la baraja, al ser elegidas aleatoriamente una serie de cartas, estas se asocian con probabilidades y situaciones por venir o resolver.
El otro modo de abordar el Tarot, el que me interesa, consiste en el estudio de los Arcanos y sus relaciones como depositarios del conocimiento adquirido de la observación del universo en sus diversas facetas y que ha sido depurado, por esa misma dinámica colaborativa, a lo largo de al menos cuatro siglos, trascendiendo así las constantes de la conducta humana, animal y astronómica. No uso el Tarot como una herramienta de predicciones, ni siquiera le tiro las barajas a alguien más, simplemente es un objeto pleno de poesía que me ayuda a entrar en diálogo conmigo misma y con lo que me rodea.
A lo largo del último año, sobretodo a partir que fui teniendo acercamiento con los apuntes que Jung hizo sobre la materia, he relacionado el Tarot con un marco socrático de exégesis de la realidad. Tanto Sócrates como Platón buscaban “las formas sustanciales de las cosas que existen eternamente en el pensamiento divino”, de lo anterior derivaban el concepto de ciencia como lo universal y de lo natural como aquello que puede aplicarse a todas las cosas. Para poder acceder a ese “pensamiento divino” constante y eterno abstraían patrones y comportamientos de experiencias concretas para concatenarlos e identificar constantes, las cuales podían constituirse como leyes. Este, a grandes rasgos, es el fundamento de la ciencia moderna y también del Tarot, en el que cada Arcano es el depositario de un principio abstracto que puede ser estudiado al tomar forma sobre situaciones concretas de la vida cotidiana.
En entradas posteriores continuaré escribiendo más reflexiones acerca de la naturaleza del Tarot, de su relación con otras disciplinas y del análisis de algunos Arcanos concretos. Por lo pronto dejo la referencia de un libro muy interesante que analiza cada Arcano en relación con el contexto social de diferentes épocas y con obras de arte que directa o indirectamente hacen referencia a su contenido.
Nichols, Sallie. Jung and Tarot: An Archetypal Journey. Ed. Kairós, 1988, 527 pp.
Escrito 4 07 2008 - 17:38 por Bumen · ¿Algo qué decir? [2]
Salvando libros
El domingo pasado tuve el buen tino de darme una vuelta por la venta de libros que se llevó a cabo en el Auditorio Nacional. El evento, organizado por la Secretaría de Cultura del D.F., fue una orgía de remate de títulos que varias editoriales tenían en sus bodegas y que por diversas circunstancías no habían podido “colocar”.
El problema que enfrenta la industria editorial con sus excedentes es que si desea donarlos a cualquier institución debe pagar impuestos y si los conserva almacenados debe declararlos como activos fiscales, además del gasto que implica mantener las bodegas. Por esto, muchas editoriales se veían en la necesidad de triturarlos para deshacerse de ellos. Afortunadamente a alguna autoridad se le ocurrió la idea de hacer una feria de saldos. Con esto no debe entenderse que los ejemplares ofertados estaban defectuosos ni que se limitaban a títulos de poca demanda. Por ejemplo, yo encontré un libro de la obra reunida de Mario Bellatin, autor que siempre me ha parecido de los caros e inconseguibles, en $90 pesos (menos de 9 dlls).
Si bien yo fui el día del cierre de la feria (después de ver la final de la Eurocopa), quedé impresionada por la afluencia que se congregó en la explanada del Auditorio, sobretodo tomando en cuenta que no se le dió mucha publicidad. La gente se aglutinaba alrededor de las mesas y para entrar al stand de Alfaguara había que hacer una fila de más de 20 metros. Valió la pena, con un presupuesto bajo adquirí varios tesoros que ahora engalanan mi librero.

Explanada del Auditorio Nacional una hora antes de que concluyera la feria.

El libro de Bellatin que me enjambé :D

Al principio creí que este libro de $40 pesos era una novela “contemporánea pop”, de esas al estilo Douglas Coupland que tanto me gustan, pero no. Resulta que MTV, el mítico canal de televisión, tiene su propio sello llamado MTV Books. No he encontrado información al respecto más que una liga perdida dentro del sitio oficial de MTV donde se puede consultar el índice de sus títulos.
Siempre había deseado un diccionario español-portugués y qué mejor que conseguirlo por $5 ¡si! está bien escrito, 5 pesos, menos de medio dollar.
Escrito 2 07 2008 - 15:27 por Bumen · ¿Algo qué decir? [1]
Calatrava y la unión de las partes
El día de ayer Santiago Calatrava, uno de los arquitectos contemporáneos más reconocidos del mundo, inauguró en Jerusalén su más reciente obra, a la cual no tuvo empacho de nombrarla “El puente más bello del mundo”.
Esta obra monumental ha provocado una gran polémica en la región ya que la población jerosolimitana la considera invasiva, modernamente fea y fuera de lugar. Sin embargo, para Calatrava más que un puente, este proyecto es un “instrumento de paz” que ayudará a “unir lugares que estaban separados y permitir que la gente se encuentre”.

Calatrava estudió ingeniería en Zúrich, lo cual ha repercutido en las grandes obras que ha diseñado, en las cuales en vez de ocultar la estructura, la realza como un elemento esencial de la pieza.
Escrito 26 06 2008 - 22:47 por Bumen · ¿Algo qué decir? [3]
Correspondencias
Desde hace varias semanas he estado trabajando en un nuevo proyecto que desde hace mucho tiempo había tenido ganas de hacer, pero que por distintas circunstancias no había podido llevar a cabo.
Se trata de Correspondencias, un podcast en el que al lado de Geli y Jesús, dos entrañables amigos, hablamos de literatura.
Sobra decir que somos simples aficionados y que en estos primeros episodios hemos tenido varios tropiezos y dificultades, pero aún así hemos recibido una buena acogida.
*La ilustración que acompaña esta nota es de una serie de montajes que hice para ilustrar el espacio del podcast, pero que finalmente decidí no incluir en detrimento de una mayor simpleza y sencillez.
Escrito 26 06 2008 - 22:32 por Bumen · ¿Algo qué decir? [1]

